Política editorial de Madrid Criterio

La política editorial de Madrid Criterio establece los principios que guían nuestras decisiones sobre qué publicamos, cómo presentamos la información y cómo separamos el contenido editorial de los intereses comerciales.

Nuestro objetivo es ofrecer información útil sobre Madrid y su Comunidad mediante contenidos que permitan distinguir con claridad los hechos comprobables, las declaraciones de terceros y nuestras propias valoraciones editoriales.

Esta política se aplica a guías, reportajes, selecciones, rankings, recomendaciones y demás contenidos publicados por Madrid Criterio.

Independencia editorial

Las decisiones sobre temas, enfoque, selección de fuentes, inclusión de empresas y conclusiones editoriales deben responder a criterios informativos y no a la existencia de una relación comercial.

Una empresa no debería obtener una valoración favorable, una posición determinada en un ranking o una recomendación únicamente por contratar publicidad, participar en una colaboración o mantener cualquier otra relación económica con Madrid Criterio.

Del mismo modo, la ausencia de una relación comercial no constituye un motivo para excluir una empresa, establecimiento, institución o lugar cuando resulta relevante para el contenido.

Separamos información y publicidad

Madrid Criterio puede publicar contenidos patrocinados, colaboraciones comerciales o formatos publicitarios. Cuando exista una relación económica que pueda resultar relevante para interpretar una publicación, debe quedar suficientemente diferenciada del contenido editorial independiente.

La existencia de una colaboración comercial no convierte automáticamente sus afirmaciones en conclusiones propias de Madrid Criterio. La información proporcionada por anunciantes o colaboradores se trata como información procedente de esas entidades.

Explicamos con mayor detalle esta separación en nuestra página sobre cómo identificamos las colaboraciones y contenidos de carácter comercial.

Conflictos de interés

Intentamos evitar situaciones en las que un interés personal, profesional o económico pueda condicionar de forma inapropiada una decisión editorial.

Cuando exista una relación que pueda resultar relevante para interpretar un contenido, valoramos si debe indicarse al lector, limitar la participación de determinadas personas en la decisión editorial o aplicar medidas adicionales de revisión.

La transparencia sobre un posible conflicto resulta especialmente importante cuando publicamos comparativas, rankings, recomendaciones o contenidos que pueden influir en una decisión de compra o contratación.

La información proporcionada por terceros no es automáticamente nuestra

Empresas, instituciones, gabinetes de comunicación, asociaciones y otras organizaciones pueden facilitarnos datos, declaraciones, notas de prensa, estudios, fotografías u otra documentación.

Estos materiales pueden resultar útiles como punto de partida, pero su recepción no implica que debamos publicarlos ni que asumamos su contenido como propio.

Cuando una afirmación procede de una entidad interesada intentamos dejar claro su origen y, si resulta importante para el contenido, contrastarla con otras referencias. Nuestra política sobre qué fuentes consideramos más adecuadas para cada tipo de información desarrolla este criterio con mayor detalle.

Diferenciamos hechos y valoración editorial

Una parte de nuestro trabajo consiste en comprobar información objetiva: ubicaciones, fechas, horarios, características de un servicio, datos públicos o información proporcionada por una institución.

Otra parte consiste en interpretar esa información y extraer conclusiones editoriales. Una empresa puede declarar determinadas características de sus servicios y nosotros podemos considerar, a partir de ellas y de otras evidencias, que resulta especialmente adecuada para un tipo concreto de cliente.

Intentamos que el lector pueda distinguir ambas capas. Cuando un dato procede de un tercero lo atribuimos cuando es necesario; cuando expresamos una conclusión propia procuramos formularla como valoración editorial y no como un hecho universal.

Rankings, selecciones y recomendaciones

Las clasificaciones y recomendaciones publicadas en Madrid Criterio son selecciones editoriales. No pretenden representar una medición científica ni una verdad absoluta sobre cuál es la mejor opción en todos los casos.

La posición o inclusión de una empresa, lugar o servicio depende del propósito concreto del contenido y de la información disponible durante su elaboración.

En nuestros rankings intentamos explicar las diferencias relevantes entre las alternativas y evitar descripciones intercambiables que podrían aplicarse indistintamente a cualquier empresa. La metodología específica con la que construimos estas clasificaciones se explica al detallar cómo elaboramos y ordenamos nuestros rankings de empresas.

No publicamos afirmaciones favorables solo porque procedan de una marca

Las expresiones promocionales requieren especial cautela. Términos como “líder”, “el mejor”, “número uno”, “referente” o similares no se convierten en afirmaciones editoriales simplemente porque aparezcan en una web corporativa o nota de prensa.

Podemos reproducir una declaración cuando resulte informativamente relevante, pero debemos diferenciarla de nuestra propia conclusión y atribuirla correctamente cuando sea necesario.

Correcciones y cambios posteriores

Publicar un contenido no cierra definitivamente el proceso editorial. Podemos detectar errores, recibir nueva información o comprobar que una circunstancia ha cambiado.

Cuando encontramos un error relevante lo revisamos y, si corresponde, modificamos el contenido. El procedimiento específico se describe en la página donde explicamos cómo tratamos los errores y las solicitudes de rectificación.

También podemos actualizar artículos cuando la información pierde vigencia sin que haya existido un error en el momento de publicación.

Autoría y responsabilidad

Intentamos que los contenidos puedan atribuirse a un autor, colaborador o responsable editorial cuando resulte adecuado para el tipo de publicación.

La firma no debe utilizarse únicamente como un elemento formal. Cuando existe autoría identificada buscamos que sea posible conocer quién ha elaborado o revisado el contenido y cuál es su relación con el medio.

Nuestros límites editoriales

Madrid Criterio es un medio centrado en Madrid y su Comunidad. Priorizamos contenidos que ayuden a conocer lugares, municipios, actividades, empresas, cultura, ocio, gastronomía, patrimonio, naturaleza y otros aspectos de la vida local.

No pretendemos sustituir asesoramiento profesional especializado en ámbitos como salud, derecho o finanzas. Cuando un tema pueda tener implicaciones relevantes en estas materias, evitamos presentar información general como una recomendación profesional individualizada.

Principios que aplicamos

Principio Aplicación editorial
Independencia Las relaciones comerciales no determinan por sí mismas qué publicamos ni cómo clasificamos una opción.
Transparencia Identificamos las relaciones o circunstancias relevantes cuando pueden afectar a la interpretación del contenido.
Atribución Diferenciamos la información proporcionada por terceros de nuestras propias conclusiones.
Verificabilidad Intentamos respaldar las afirmaciones relevantes con información que pueda contrastarse.
Corrección Revisamos los errores cuando los detectamos y modificamos la información cuando corresponde.
Utilidad Priorizamos el interés del lector frente a la acumulación de contenido o mensajes promocionales.

Una política aplicable a todo el medio

Estos principios funcionan como marco general para las decisiones editoriales de Madrid Criterio. Los procedimientos concretos pueden variar según el tipo de contenido, pero la separación entre información, valoración editorial y comunicación comercial debe mantenerse en todas las áreas del medio.

Nuestra metodología de trabajo desarrolla además cómo investigamos, redactamos y revisamos los contenidos antes de publicarlos.