En Madrid Criterio utilizamos fuentes para comprobar datos, aportar contexto y sostener las afirmaciones relevantes que aparecen en nuestros contenidos. No consideramos todas las fuentes equivalentes: su utilidad depende de quién publica la información, qué relación tiene con el dato y si puede comprobarse su origen y vigencia.
Como principio general, intentamos acercarnos lo máximo posible a la fuente original. Cuando existe un organismo, entidad, empresa o documento directamente responsable de una información, preferimos consultarlo antes que reproducir versiones publicadas por terceros.
Nuestra jerarquía de fuentes
La prioridad puede variar según el tema, pero normalmente trabajamos con este orden de referencia:
| Tipo de fuente | Uso habitual |
|---|---|
| Fuentes oficiales y primarias | Primera referencia para datos administrativos, horarios oficiales, normativa, estadísticas, servicios públicos o información publicada por la entidad responsable. |
| Documentación y bases de datos especializadas | Apoyo para información histórica, territorial, empresarial, cultural o técnica cuando existe una fuente especializada adecuada. |
| Fuentes locales y medios especializados | Contexto, seguimiento de acontecimientos locales y datos que requieren conocimiento específico del territorio. |
| Fuentes secundarias | Contraste, antecedentes y localización de información que después intentamos rastrear hasta su origen. |
| Opiniones y contenido generado por usuarios | Señales complementarias sobre experiencias, nunca prueba suficiente por sí sola de un hecho. |
Esta jerarquía no funciona de manera automática. Una fuente primaria puede estar desactualizada y una fuente especializada puede aportar información más reciente o explicar mejor un dato complejo. Lo importante es valorar la fuente adecuada para la afirmación concreta.
Fuentes oficiales y primarias
Cuando existe una fuente responsable directa de la información intentamos darle prioridad. Dependiendo del contenido, podemos consultar:
- organismos de la Administración pública;
- ayuntamientos y otras entidades locales;
- organismos y servicios de la Comunidad de Madrid;
- boletines, registros, estadísticas y portales públicos;
- museos, centros culturales, espacios naturales y otras instituciones responsables;
- empresas y establecimientos cuando comprobamos información sobre sus propios servicios;
- documentos, archivos o publicaciones originales cuando investigamos hechos históricos.
Que una fuente sea oficial no significa que aceptemos cualquier afirmación sin contexto. Comprobamos que el documento o página se refiera realmente al dato que estamos utilizando y, cuando la fecha puede afectar a su validez, intentamos determinar si la información sigue vigente.
Información publicada por empresas y establecimientos
Las webs corporativas son fuentes primarias para determinados datos sobre una empresa: servicios que declara ofrecer, ubicación, áreas de cobertura, equipo presentado públicamente, características de sus productos o condiciones publicadas.
Sin embargo, distinguimos entre un dato proporcionado por la propia empresa y una valoración editorial independiente. Una compañía puede afirmar que cuenta con amplia experiencia o que ofrece un servicio de máxima calidad, pero no convertimos automáticamente esas expresiones comerciales en hechos demostrados.
Cuando utilizamos información de una empresa procuramos atribuirla correctamente y buscar evidencias adicionales si la afirmación resulta decisiva para una recomendación o clasificación.
Fuentes locales y especializadas
Madrid tiene una realidad local que no siempre queda bien reflejada en grandes fuentes generalistas. Para determinados contenidos podemos recurrir a medios locales, publicaciones especializadas, archivos, asociaciones, entidades culturales o fuentes con conocimiento específico de una localidad, barrio o sector.
Estas referencias pueden resultar especialmente útiles para reconstruir contexto, detectar cambios recientes o localizar información que después contrastamos con otras fuentes.
No damos por válido un dato únicamente porque haya sido reproducido por varios medios. Cuando distintas páginas repiten la misma afirmación intentamos identificar si todas proceden en realidad de una única fuente original.
Reseñas y opiniones de usuarios
Las opiniones publicadas en plataformas externas pueden aportar información sobre experiencias reales y ayudarnos a detectar patrones que merece la pena investigar.
Las utilizamos con cautela porque pueden contener experiencias individuales, información desactualizada, errores o afirmaciones que no podemos comprobar. Por ese motivo:
- no consideramos una puntuación agregada como prueba suficiente de calidad;
- no presentamos una opinión individual como un hecho demostrado;
- observamos tendencias y patrones antes que comentarios aislados;
- contrastamos por otras vías cualquier afirmación relevante que pueda verificarse.
Las reseñas pueden aportar contexto, pero no sustituyen nuestra propia comprobación de la información.
Fuentes que utilizamos con especial cautela
Una página puede resultar útil para descubrir un tema y no ser adecuada como respaldo final. Tratamos con especial prudencia:
- contenidos sin autoría o responsabilidad editorial identificable;
- páginas que no indican de dónde procede un dato;
- directorios que reproducen información de terceros sin mostrar su origen;
- contenidos manifiestamente promocionales cuando se presentan como análisis independiente;
- publicaciones antiguas sobre información que cambia con frecuencia;
- resúmenes automáticos cuando no permiten rastrear la información original.
Esto no significa que descartemos automáticamente esas páginas. Pueden servir para localizar una pista, pero intentamos confirmar la información mediante una fuente más cercana al hecho antes de utilizarla como base de una afirmación relevante.
Qué hacemos cuando las fuentes no coinciden
Las discrepancias son habituales. Un horario puede cambiar, un precio puede no haberse actualizado en todas las plataformas y dos referencias históricas pueden ofrecer versiones diferentes.
Cuando encontramos información contradictoria valoramos la autoridad de cada fuente, su proximidad al dato, su fecha y las evidencias que aporta. Si aun así no podemos resolver la diferencia con suficiente seguridad, preferimos explicar la incertidumbre antes que elegir una versión arbitrariamente.
Este trabajo forma parte del procedimiento que utilizamos para contrastar la información antes y después de publicar.
La fecha de una fuente también importa
No todos los datos envejecen al mismo ritmo. Una fecha histórica puede permanecer estable durante décadas, mientras que un horario, una tarifa, un negocio abierto al público o una programación cultural pueden cambiar en semanas.
Por eso valoramos la actualidad de la fuente en función de la naturaleza del dato. Cuando un contenido contiene información especialmente sensible al paso del tiempo, puede requerir comprobaciones posteriores. En nuestra política de mantenimiento explicamos cómo decidimos qué contenidos necesitan una nueva revisión.
Cómo tratamos los errores en las fuentes
Una fuente fiable también puede contener errores o quedar desactualizada. La existencia de una referencia no nos exime de valorar si la información resulta coherente con otras evidencias disponibles.
Si detectamos posteriormente que un dato publicado por Madrid Criterio es incorrecto, podemos modificarlo aunque la fuente utilizada originalmente continúe mostrando la versión anterior. Nuestro procedimiento para estos casos se detalla en la forma en que gestionamos errores y rectificaciones.
Fuentes, independencia y contenido comercial
Una fuente no adquiere mayor relevancia editorial por mantener una relación comercial con Madrid Criterio. Del mismo modo, recibir información directamente de una empresa no implica que deba publicarse ni que aceptemos su interpretación como propia.
La selección de fuentes debe responder a su utilidad para documentar el contenido. Esta separación entre intereses comerciales y decisiones de publicación forma parte de los principios editoriales que aplicamos al medio.
Nuestro criterio final
Buscamos que las afirmaciones importantes puedan relacionarse con información suficientemente fiable y que el lector pueda distinguir entre hechos comprobables, declaraciones de terceros y valoraciones editoriales.
No se trata de acumular enlaces o citar el mayor número posible de páginas. Preferimos pocas fuentes pertinentes y cercanas al dato antes que una larga lista de referencias que